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En los últimos años el desarrollo tecnológico ha modificado importantemente todas las actividades y reacciones de nuestra sociedad. En las disciplinas del diseño gráfico, como el Neurodiseño, los avances han proporcionado la incorporación de nuevas herramientas y han generado a su vez nuevos escenarios de acción.

Así mismo, los avances científicos en materia de neurociencia podrán ser incorporados al diseño gráfico para potenciar su práctica. La neurociencia permitirá un ejercicio proyectual científico y mucho más humano aplicando de una manera más efectiva las emociones, posibilitando así el planteamiento impostergable de un nuevo paradigma.

¿Qué es el Neurodiseño?

El Neurodiseño consiste en la unión de conocimientos provenientes del diseño, de las neurociencias y de las ciencias sociales tales como la Sociología y la Psicología (éstas en tanto que no es posible entender la percepción humana sin su contexto social). A nivel práctico el Neurodiseño no es otra cosa que el diseño realizado con la intención de estimular ciertas partes del cerebro para motivar ciertas actitudes, nociones (no necesariamente pensamientos o ideas) o conductas humanas.

Al Neurodiseño podemos entenderlo también como la intención que busca optimizar el impacto del diseño en la estructura perceptual individual y en la autorepresentación social. Como tal, el Neurodiseño es parte del diseño, específicamente del diseño gráfico, aunque posiblemente en un futuro pudiera asumir un estatuto especifico tal cual hoy lo tienen el diseño gráfico y el industrial, entre otros.

¿Cómo nos ayuda el Neurodiseño?

El Neurodiseño ayuda de una manera más eficaz a saber que tan efectiva será nuestra campaña de una manera científica, ya que con estudios de las reacciones de los seres humanos puede captar los puntos de enfoque a la hora de toma de decisiones en cada individuo, medir a que público se llegó más ya sea por género, edad, nivel de poder adquisitivo, etc.

Neurodiseño

¿En qué se apoya el diseño de la neurociencia?

El hecho de conocer mejor la naturaleza humana posibilita el desarrollo de propuestas de diseño gráfico mucho más efectivas, y que la aplicación de conocimientos, estrategias y métodos de la neurociencia al diseño resultarán de gran impacto. Existen otros aspectos propios de la neurociencia potencialmente útiles para el diseño.

Por ahora, consideramos que existen al menos tres:

La visión multidimensional y el carácter integrador en el estudio del sistema nervioso, propios de la neurociencia, pueden trasladarse al estudio del usuario del diseño.

El mejor conocimiento de aspectos cognitivos fundamentales como la percepción, la sensación, la emoción, etc, lo que permitirá un diseño realmente ergonómico y a escala humana. Los métodos y herramientas propios de la neurociencia son potencialmente útiles para el diseño. En cuanto al primer punto debemos mirar al usuario del diseño en todas sus dimensiones y desde una perspectiva integral. Esto es, considerar al usuario en sus dimensión física, biológica, psicológica, cognitiva, cultural, conductual, motivacional y emocional, hecho que con frecuencia se olvida en la práctica cotidiana del diseño.

Por otro lado, la neurociencia aporta datos fundamentales sobre los límites y umbrales psicológicos de la percepción humana, la consciencia, la sobrecarga cognitiva, las sensaciones, etc., y sus repercusiones en la conducta, las emociones y la toma de decisiones, entre otros aspectos. El conocimiento y comprensión de los límites humanos deberá ser considerado para garantizar que los productos se encuentran diseñados dentro de la escala humana, es decir, que sean anatómica y cognitivamente ergonómicos y centrados en el usuario.

Finalmente, las herramientas y los métodos no invasivos empleados en la neurociencia resultan ser altamente útiles para la investigación y la evaluación del diseño. Las técnicas de neuroimagen o mapeo cerebral tales como la tomografía axial computarizada (TAC), la resonancia magnética funcional (RMF), la tomografía por emisión de positrones (TEP), la electroencefalografía EEG, etc., permiten obtener información objetiva con respecto a la experiencia del usuario en su interacción con el diseño. Estas herramientas podrían resultar más confiables para obtener información del usuario que los métodos basados en cuestionarios o entrevista directa, en virtud de que proporcionan datos medibles o “duros” obtenidos directamente a partir de la actividad cerebral, la cual puede, en muchos casos, desvelar información útil sobre procesos cognitivos o emocionales, aun cuando el usuario no es consciente, es decir, cuando aún no se ha dado cuenta de lo que percibe en cierto momento.

Además, es importante destacar que la neurociencia, al estudiar integralmente el sistema nervioso central, permite establecer posibles relaciones causales entre factores cognitivos y emocionales. De hecho, muchos de los recientes hallazgos obtenidos en la neurociencia confirman relaciones funcionales y estructurales entre diversos módulos neuronales y las reacciones químicas, eléctricas y motoras observadas en diferentes partes del cuerpo. Así, ahora no sólo se investiga lo que pasa en el cerebro durante alguna actividad específica, sino que se mide al mismo tiempo la frecuencia cardiaca, el ritmo respiratorio, la dilatación de la pupila o el movimiento ocular, por ejemplo. Este “cruce” de datos simultáneos ofrece información fundamental para cualquier disciplina que tenga como objeto al ser humano. Tal es el caso del diseño.

En realidad, este es un tema extenso, en el próximo artículo les compartiré sobre las divisiones del Neurodiseño: Áreas cerebrales, Código simbólico, Diseño emotivo, Diseño lúdico, Estimulación social, Visión ciega y Mixtos) y los ejemplos de cómo actúa.

Conclusión

Como hemos visto, la incorporación de las herramientas tecnológicas a la práctica del diseño en nuestros días es una realidad. Los sistemas informáticos son indispensables en la práctica actual del diseño. Es difícil imaginar a un diseñador en actividad sin el uso de las herramientas digitales.

Esta incorporación, sin embargo, se encuentra fundamentalmente centralizada en los procesos de representación o descripción del objeto diseñado. Hasta hoy, es difícil que el uso de las tecnologías vaya más allá. En algunos casos se utiliza como parte del bocetear, pero no como herramienta para la generación de ideas no convencionales y soluciones innovadoras: la creatividad es, por ahora, una facultad exclusivamente humana, un proceso exclusivamente neuronal y no digital.