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Es bien sabido por todos que una página web debe tener un gran contenido gráfico como fotografías, iconos e ilustraciones y es primordial que estos se vean siempre de una manera óptima para así sacarle el máximo de provecho a la web. Es por esto que es muy importante saber optimizar correctamente las imágenes antes de subirlas a la página web, ya que de esta manera se puede evitar que las secciones tarden demasiado en cargar y que el usuario que la visite se canse y la abandone rápidamente.

La solución consiste en escoger el formato adecuado en dependencia a la imagen que se va a exportar, este puede ser:

GIF

Se trata de un formato muchas veces considerado obsoleto si se piensan en imágenes de alta calidad, sin embargo, el valor de este formato consiste en su tamaño de archivo que por lo general es más pequeño con respecto a JPG o PNG, y su capacidad de crear animaciones reproduciendo varias imágenes de manera consecutiva lo hace muy apropiado para páginas web, correos electrónicos y redes sociales.

JPG

Es el formato perfecto para guardar fotografías de todo tipo, sin importar si estas son de grandes dimensiones o con gran detalle. Su comprensión es mucho más elevada que la de un PNG lo que permite guardar fotografías con un peso menor, sin embargo, no es recomendable utilizarlo para imágenes vectoriales como logotipos o textos ya que la pérdida de calidad es notable de manera excesiva y no soporta transparencias.

PNG

Es un formato de compresión sin perdida que soporta transparencias, ideal para imágenes sin fondo, logotipos y textos. Permite generar imágenes de mapas de bits con una profundidad de color de hasta 16.7 millones de colores. Dentro del formato PNG existen dos tipos de aplicación; el PNG-8 con limitación de colores y un tamaño muy pequeño (similar al GIF) y el PNG-24 sin limitaciones de colores, máxima calidad, pero un tamaño mayor.

SVG

Es un formato óptimo para utilizarlo en páginas web ya que posee capacidades vectoriales, lo cual permite a la imagen ser redimensionable sin riesgo a perder calidad, ideal para webs responsivas. Pesa mucho menos que otros formatos lo cual agiliza la navegación por la web y lo vuelve compatible para crear animaciones. Una de sus grandes ventajas es que el contenido puede ser rastreable e indexable por Google lo que puede ayudar en el SEO de la web.

Cuatro formatos para optimizar contenido gráfico en tu web

Conclusión

La optimización correcta de las imágenes para web básicamente se trata de escoger el formato adecuado, que posea el tamaño exacto y que no pesen demasiado. Es importante recalcar que no existe un formato de imagen superior a los demás ya que cada uno tiene su propósito dependiendo el resultado que se quiera lograr.