Blog

Nuestro grupo de expertos en diferentes disciplinas, te actualizan sobre las tendencias y temas relevantes en Marketing Digital.

El propósito de todo desarrollo de software es brindar una respuesta para solucionar problemas rápidamente y al mismo tiempo crear una experiencia de usuario atractiva. El diseño de un software no se trata tanto de la apariencia actual más bien es acerca de la funcionalidad y el valor, es posible que tengas un sitio web super atractivo, pero que no representa algún beneficio para el usuario final. Piensa en ello como una página web que es todo músculo y no cerebro. Si bien es relativamente fácil crear una página web llamativa, se necesita una gran cantidad de dedicación para hacer un esfuerzo adicional y desarrollar un sitio web verdaderamente extraordinario, en todo momento y en todos los sentidos y para lograr esto un proceso de Design Thinking debe estar integrado en todo el desarrollo de software.

Pero, ¿qué es el Design Thinking?

Es un método para generar ideas innovadoras que centra su eficacia en entender y dar solución a las necesidades reales de los usuarios. Proviene de la forma en la que trabajan los diseñadores de producto. De ahí su nombre, que en español se traduce de forma literal como “Pensamiento de Diseño”. Inicialmente esta metodología estaba muy relacionada con el desarrollo de producto, pero poco a poco ha ido evolucionando y se ha convertido en una herramienta sensacional generadora de innovación con la que pueden surgir ideas en cualquier sector y situación, en desarrollo de productos o servicios innovadores, mejora de procesos, definición de modelos de negocio, mejora de la experiencia del usuario, etc.

¿Como puede esta metodología colaborar en el proceso de desarrollo de software?

En estos tiempos donde la tecnología ha cambiado, está cambiando, y va a seguir cambiando, debemos crear vinculación entre hacer coincidir las necesidades de las personas con lo que es tecnológicamente posible, alineado con una estrategia factible de convertir en valor para cada cliente. Es acá donde Design Thinking coloca a los desarrolladores en el lugar del cliente, lo que permite a los equipos de desarrollo crear empatía con el usuario antes de que comience el desarrollo mismo. La empatía es el núcleo de Design Thinking y no requiere  de experiencia en el  campo que el cliente resida, más bien requiere pensamiento crítico. Para una verdadera efectividad, los miembros del desarrollo deben prepararse para tener paciencia para la comprensión verdadera mientras permiten que fluya su imaginación para captar las intenciones del cliente. El proceso no es lineal; más bien, es totalmente iterativo, lo que permite mejoras en el camino.

Design thinking

Queremos compartirte los pasos a seguir de la mano de las etapas de esta metodología para que descubras, utilices, contagies el uso del Design Thinking como método de trabajo para tu proyecto de desarrollo de software:

  1. Empatiza: Aprende sobre tu cliente o audiencia a través de entrevistas y descubre qué es lo que verdaderamente les importa. Piensa como un periodista, preguntando quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo de cada situación. ¿Quién es el cliente objetivo? ¿Qué solución buscan? ¿Cuándo planean buscar la solución que proporciona el software? ¿Dónde debe ir de principio a fin para llegar a esa solución a través del software?
  2. Define: Ya que aprendiste a empatizar, a continuación, debes definir claramente todas las necesidades del usuario. A veces tiene sentido comenzar con la solución final y trabajar el proceso de definición hacia atrás, descubriendo las necesidades que pueden no haber existido si solo se estuviera moviendo de forma lineal.
  3. Idea: dejar que la imaginación se vuelva loca. Toma tu perfil de usuario y comience a intercambiar ideas, proponiendo tantas soluciones como sea posible para el flujo de desarrollo de software, incorpora la creación de un guion gráfico para proporcionar el diseño inicial del software y prepararlo para la siguiente etapa: el prototipo.
  4. Prototipa: Ya tienes el flujo del desarrollo, es hora de crear prototipos. La codificación comienza, y el esquema básico del software se presenta y se comparte con los compañeros de equipo. Tenga en cuenta que esto sigue siendo solo un prototipo y que probablemente se harán muchos cambios. Recuerda también que a veces puede haber más de un prototipo y que el prototipo final debe ser una combinación de todas las primeras maquetas.
  5. Prueba: Una vez que se completa el prototipo finalizado, es hora de entregarlo al cliente. Aquí es donde los procesos iterativos surgen una vez más. Pídele a tu cliente todos los comentarios necesarios. Dado que el proceso de Design Thinking por naturaleza se basa en soluciones, primero pregúntale al cliente qué funcionó y por qué. Esto probablemente abrirá ideas para soluciones para la siguiente pregunta, y eso es lo que no funcionó. Una vez que el proceso iterativo haya terminado, es hora de crear el producto final y entregarlo; solo asegúrate de que se aborden todos los problemas.

La ruta más simple hacia el desarrollo de software más efectivo no reside completamente en el conocimiento técnico de tu equipo de desarrollo; más bien, es cómo tu desarrollo puede crear una experiencia atractiva para el usuario. El proceso de Design Thinking obliga a los desarrolladores a imaginar lo que un usuario desearía experimentar y luego crear software que proporcione soluciones.

Tanto empatizar, definir, idear, prototipar y probar entran en un buen desarrollo software, pero se necesita algo más que el equipo de diseño y desarrollo para llevarlo a cabo, necesitamos de todos los procesos y departamentos dentro de la organización misma, creando ideas para la producción de aplicaciones verdaderamente geniales cuando todo y todos nos tomamos una visión general.